Absentismo laboral
El absentismo laboral sigue siendo uno de los principales problemas de nuestro sistema productivo, como confirman ciertas noticias. Así lo reconocen casi todos los protagonistas de las relaciones laborales, aunque el análisis de sus causas y las medidas para su reducción son muy diferentes cuando las exponen los representantes legales de los trabajadores y sindicatos a cuando lo hacen los empresarios.
El absentismo incrementa, sin duda, los costes laborales, y además no tiene ningún retorno para el empleador, obligando a sustituciones que muchas veces se originan en los errores cometidos en el proceso productivo o son la causa de una menor calidad del servicio ofrecido.
Además, el absentismo laboral constituya un grave problema organizativo para las empresas, puesto que cada vez que un trabajador falta a su puesto de trabajo, en muchas ocasiones no hay otro empleado que le pueda sustituir, al menos sin que suponga el incumplimiento de la jornada laboral prevista. Además, en muchos casos es muy difícil encontrar personas, dentro o fuera de la empresa, con la formación adecuada para sustituir al trabajador ausente.
A esto hay que sumar que, salvo en los años más duros de la crisis económica del 2008, desde hace mucho tiempo el absentismo no ha dejado de incrementarse de manera generalizada en todos los sectores productivos y en todos los ámbitos geográficos.
Por ello, el tratamiento del absentismo laboral es imprescindible para una correcta gestión de los recursos humanos de cualquier organización, y por consiguiente para lograr un alto grado de eficiencia empresarial.
Pretender que desparezca por completo el absentismo laboral en una empresa es un objetivo imposible pues, aunque despareciera por completo el absentismo voluntario y la justificación del absentismo fuese siempre ajustada a la realidad e incluso se erradicasen los accidentes laborales, permanecerían las restantes cusas de absentismo tanto las legales como las derivadas de la enfermedad.
El absentismo laboral constituya un grave problema organizativo para las empresas
No obstante, lo que sí es un objetivo alcanzable es lograr una reducción significativa del absentismo laboral en el seno de una empresa.
Para ello, en primer lugar hay que hacer un diagnóstico correcto del absentismo en el seno de cada organización, conociendo las diferentes cusas, pero no quedándose en las aparentes, en las que el absentismo queda justificado. Así, en un numero muy elevado de veces, la ausencia se justifica con una IT por enfermedad común, simplemente por la facilidad por la que en muchas ocasiones se consigue un parte de baja, cuando la realidad subyacente es otra, como un problema de conciliación o una situación de baja motivación o, simplemente, absentismo voluntario.
En segundo lugar, es imprescindible elaborar los indicadores que permitan cuantificar el absentismo no solo en su totalidad sino diferenciando las distintas cusas y distintos criterios como puedan ser la edad, el sexo, el nivel jerárquico, etc., ya que todos estos datos y circunstancias son esenciales a la hora de aplicar técnicas para su reducción.
El instrumento más útil para hacer un correcto diagnóstico es la Auditoria de Absentismo Laboral, siempre y cuando se realice correctamente.
Una vez realizado el diagnostico se deben implementar medidas que controlen, en, primer lugar, el absentismo laboral y, en segundo lugar, la utilización de técnicas o la aplicación de buenas prácticas para la reducción de cada uno de los tipos de absentismo, muy especialmente del absentismo reiterado que pudiera ser voluntario o que estuviese justificado por una incapacidad temporal no ajustada a la realidad o prolongada más allá de lo necesario. Para lograr este fin disponemos de controles médicos de la IT por parte de la empresa, el control tecnológico (incluido el control del correo electrónico y el uso de las redes sociales), los sistemas de geolocalización y la instalación de cámaras, así como la aplicación de políticas de empresa dirigidas tanto a mejorar la motivación y el clima laboral como a perseguir el fraude o desincentivar el absentismo voluntario. Con el conjunto de estas medidas se logaría una reducción del absentismo.
Como este conjunto de medidas puede ser una tarea ardua y desordenada de hacer si no se sigue un cierto criterio, Fundación Confemetal me ha ofrecido escribir un manual que compendie y sintetice mi experiencia determinando qué es el absentismo, sus tipos y el protocolo para minorarlo e incluso erradicarlo.
He escrito un manual práctico, completo y manejable que será de gran utilidad para profesionales de Recursos Humanos y que puedes encontrar aquí.
Jesús Molinera
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